La peculiar personalidad de este brut, capitalizando el más puro estilo tradicional, le ha situado entre los cavas que tienen mejor aceptación por los consumidores.
Su color es amarillo pajizo pálido. Sus burbujas son abundantes y forman una ligera corona. En nariz se encuentran en equilibrio los aromas varietales con los adquiridos a lo largo de dieciocho meses de crianza. En boca dominan los sabores jóvenes y varietales, con buena armonía de sensaciones ácidas y dulces.